“Esto ocurrió a mediados de los años 70 del siglo pasado. Había un hombre que tenía un muy potente olor corporal, desagradable. Se había ido incrementando durante los últimos meses, por lo que, empujado por su familia, fue a visitar a un médico.

Planteado el problema al doctor, éste lo mandó a hacerse múltiples análisis y estudios para tratar de averiguar la razón del olor, ya que a primera vista el hombre parecía tener una salud más que adecuada para su mediana edad. Aparte del olor no tenía ningún síntoma que permita hacer un diagnóstico.

Tras un par de semanas, y con los resultados de los estudios en la mano, el hombre fue a ver al doctor, quien con asombro los leyó al descubrir que el hombre no tenía nada. La sangre y orina, perfectas. El corazón como un reloj. Su sistema digestivo, impecable. El médico estaba desconcertado. En todos sus años de experiencia nunca había tenido un caso similar.

Hablando con el hombre sobre su perfecto estado de salud, el médico le pregunta a qué se dedicaba. A lo que contesta que trabajaba en el aeropuerto. Ante la indagación acerca de qué tareas específicas realizaba, el hombre le explica que su función consistía en descargar los residuos de los baños de las aeronaves de pasajeros. Sorprendido por la tarea, el médico le consulta si era un trabajo complicado, a lo que el hombre le responde que no, aunque a veces tenían inconvenientes cuando la manguera que conectaba el tanque del avión con el del camión se rompía, desparramando sobre ellos algo del asqueroso contenido sobre él y sus compañeros.

De repente, al doctor se le hizo la luz. ¡Allí estaba la razón del olor! si esto ocurría muy seguido, el cuerpo iba incorporando el aroma, y aunque todavía no representaba ninguna amenaza a la salud, a futuro podía tener consecuencias gravísimas.

Fue entonces que aconsejó fuertemente al hombre para que renuncie a su trabajo y se busque otro en donde no esté expuesto de esa manera.

Indignado, el hombre se levantó de su silla y antes de retirarse le gritó: “¡¿Y dejar la aviación?! ¡JAMÁS!

Aunque ya había compartido este cuento en otra nota hace algunos años (el cual originalmente lo leí del maestro Pablo Potenze), me pareció ideal para marcar el nacimiento de esta nueva sección que estará enfocada en ir recopilando las diferentes ofertas laborales que me vaya enterando o me informen que surjan en empresas relacionadas con la aviación en Argentina (en principio), desde una aerolínea hasta un aeropuerto, pasando por empresas prestadoras de servicios, organismos o empresas públicas, talleres, agencias, y un larguísimo etcétera.

Nace quizás algo rudimentaria, pero con el pasar de las semanas, si ustedes y las empresas se prenden, la iremos mejorando cada vez más.

Normalmente en la home de Aviacionline.com podrán encontrar las últimas cinco ofertas cargadas, así como en la barra lateral.

Así que, bienvenidos a #AeroRRHH, espero que esta nueva herramienta les sirva a todos aquellos que quieran encontrar un lugar en este maravilloso mundo que es la aviación, en cualquiera de sus formas.

¡Muchos éxitos!

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