Llegó el día. Había mucha expectativa al respecto. Desde que en octubre de 2016 se conoció que un grupo de inversores estaban planeando instalar una low cost en nuestro país; desde que se conoció que se llamaría Flybondi; desde que se conoció que se le otorgaban casi 90 rutas; en el ambiente (y fuera de él) siempre se generaron suspicacias acerca de si la empresa superaría en algún momento la etapa de los papeles.

No voy a mentirles, yo también transité ese proceso, pero a medida que se iban dando a conocer los nombres de algunos de sus inversores, asesores y alta gerencia, algunos de ellos profesionales con amplia experiencia en low cost europeas y también empresas locales, el panorama empezaba a cambiar. Flybondi ya no me parecía el proyecto de un grupo de empresarios aventureros que se lanzaban a tratar de rascar algo del mercado aprovechando una coyuntura favorable; que venían a ganar plata, seguro, como cualquiera que crea una empresa, pero algo más concreto y planeado había detrás de un nombre de marca original que causa urticaria a más de un dinosaurio aeronáutico, detrás de Nelson, detrás de tanto, pero tanto amarillo. Y eso despegó ayer. Y tuve la suerte de poder ser parte de los primeros 189 pasajeros que abordaron un vuelo low cost en Argentina. Así fue la experiencia.

La previa

Había arribado desde Resistencia en el vuelo 2560 de Austral a las 10:30, por lo que decidí quedarme en el aeropuerto a esperar la hora de la partida, no tenía sentido entrar a Córdoba.

El vuelo FO 5432 ya estaba en pantalla y figuraba a horario.

Eso además me permitió ver como, unos minutos después de las 11:30, personal de tierra de Flybondi empezaba a preparar los mostradores 5 a 8, los asignados para la compañía.

Finalmente unos minutos después de las 12:00 se abrió oficialmente el check in, y como ya les comenté en Twitter, tuve el honor de haber sido el primer pasajero en ser chequeado en la a su vez primera low cost argentina.

El personal de Flybondi recibía a los pasajeros y controlaba en los totems que el equipaje de la cabina cumpla con las medidas específicas.

Flybondi llamaba la atención de quienes estaban en el aeropuerto. 

Me gustó presenciar cómo empleados de otras aerolíneas se acercaban a saludar, lo cual es una buena muestra de camaradería frente a toda la basura que circuló en los últimos días; el ambiente es chico, todos se conocen, y quienes veían a viejos compañeros no podían sino alegrarse de verlos trabajando de nuevo en otra aerolínea.

El check in avanzó sin inconvenientes. Según me comentaron, más del 60% de la gente había pagado por la asignación de asientos. Por entre $19 y $80, mejor asegurarse pasillo o ventana (Ver también: El precio de los servicios adicionales de Flybondi).

Se veían muchas familias de clase media, muchos jóvenes. En fin, un segmento del mercado que necesita una opción más accesible para volar.

Paralelamente, en la planta baja, Julian Cook junto a otros ejecutivos de Flybondi y autoridades del gobierno de la provincia de Córdoba realizaban una conferencia de prensa.

Allí pude hacerle algunas preguntas a Julian Cook, que pueden ver en este video:

Embarque

Luego nos fuimos rápidamente hacia el área estéril dado que unos minutos después de las 14:30 arrancó el embarque a través de la puerta 3.

Pasado el control de la tarjeta de embarque los pasajeros recibían una remera, a modo de souvenir por formar parte del histórico primer vuelo de Flybondi.

En ese momento inicié una transmisión en vivo a través de Twitter, la cual continuó hasta subir al avión y pueden ver acá (incluye una breve entrevista a Guillermo Dietrich, Ministro de Transporte de la Nación):

Como pueden ver en esa transmisión, al pie del avión todo era una fiesta. El personal de Flybondi desbordaba de entusiasmo y lo contagiaba al resto de los pasajeros. Pero como el vuelo no dejaba de ser una operación regular con pasajeros pagos, había que cumplir el horario. En la puerta del LV-HKS Julian Cook saludaba personalmente a cada pasajero.

El sello de Nelson, labrador perteneciente a Julian, que oficia como «Líder de Soporte Emocional» de Flybondi, y en cuyo honor se bautizó a la primera aeronave de la empresa.

A pesar de la asignación libre de asientos, al subirme ya estaban sentados casi todos los pasajeros. No había ningún caos a bordo con pasajeros tratando de ubicar donde sea su equipaje de mano.

El vuelo

A las 15:10 se cerraron las puertas y, un par de minutos después empezó la demostración de las instrucciones de seguridad, las cuales, como podrán escuchar en el video, tienen un lenguaje más amigable (que en realidad está presente en toda la comunicación que realizan los TCP).

A las 15:15 empezó el rodaje, y desde la plataforma se podía observar a gran parte del personal de Flybondi en Córdoba junto a otros invitados presenciar la partida del primer vuelo.

Va un reconocimiento para los spotters que estaban en la terraza de la estación de servicio, probablemente el mejor lugar para la actividad en Argentina.

Nos ubicamos en la cabecera 36 y, 15:23, estábamos despegando. Flybondi había llegado a los cielos argentinos. Los pasajeros estallaron en aplausos.

A las 15:30, cuando estábamos sobrevolando Mar Chiquita, Julian Cook tomó el altavoz y dirigió unas palabras dando la bienvenida a los pasajeros. «Yo soy el loco que tomó la decisión hace 18 meses de lanzarme en este pequeño desafío», dijo el ejecutivo. «Todos acá están haciendo la historia de este país; estoy convencido de que habrá un antes y un después de la llegada de los vuelos low cost a la Argentina», agregó.

Luego pasó a introducir a Javier, el TCP que junto a la gerente de Recursos Humanos compuso una canción para Flybondi.

Antes de entrar a Flybondi, Javier trabajó como TCP en Qatar Airways basado en Doha, desde donde recorrió gran parte del mundo. Ahora está basado en su provincia natal (él es de Río Cuarto).

El vuelo seguía su marcha ya a través del litoral norte argentino, cruzando el río Paraná, Goya, los Esteros del Iberá y Posadas.

Mientras tanto la tripulación reclutó a algunos chicos para realizar el sorteo de dos pasajes a cualquier destino de Flybondi.

A las 16:37 iniciamos el descenso hacia Puerto Iguazú, en donde había abundante nubosidad y por momentos una lluvia ligera (rezago de otra torrencial que había ocurrido un rato antes).

Las Cataratas del Iguazú a lo lejos, un par de minutos antes de tocar tierra.

17:00. Aterrizados.

Antes de ingresar a plataforma nos esperaban dos autobombas del SSEI para realizar el tradicional bautismo a los vuelos inaugurales.

Esta es la secuencia del bautismo:

Luego del descenso de los pasajeros, al pie del avión se realizó un breve acto junto a autoridades de Puerto Iguazú y la provincia de Misiones, destacando la nueva opción de conectividad para uno de los principales destinos turísticos de nuestro país.

La transmisión que hice desde Puerto Iguazú.

Frente a frente con Nelson.

Conclusión

Al margen de las particularidades que pudo haber tenido este vuelo por tratarse del inaugural, hay algunas características que en principio serán parte esencial de todo el desarrollo de la oferta de la compañía hacia los pasajeros.

El estilo de comunicación es netamente informal, descontracturado, buscando lograr un fugaz rapport con los pasajeros pero sin dejar de lado el cumplimiento de los procedimientos inherentes a todo vuelo comercial.

Los TCP estaban atentos a lo que ocurría en la cabina, se acercaban a conversar preguntando si era su primer vuelo, qué los llevaba de viaje, a qué se dedicaban, etc. Esto último tenía un por qué. Al final de cada vuelo la jefa de cabina (en este caso, Kitty, una genia) hace un «resumen» del mismo, mencionando la cantidad de gente que volaba por primera vez y contando un par de «historias», como por ejemplo la de «Roberto, un comerciante que en su viaje de ida pagó $2.000 para ir en micro y ahora decidió volver en avión». Sí, todo esto puede resultar chocante para cierto tipo de pasajeros, pero en general a todos se los notó muy enganchados con la propuesta.

Como ya se los había comentando cuando realicé el vuelo de demostración sobre Corrientes, el espacio entre asientos, aunque más ajustado por tratarse de una configuración de alta densidad (189 asientos), no me resultó insoportable a pesar de mis 1,88 m de altura.

Por ahora Flybondi no ofrece ningún tipo de servicio a bordo, gratis ni pago (sí ofrecieron agua mineral y unos caramelos). Pero según me comentaron esperan que dentro de un mes aproximadamente ya puedan implementar la opción de catering como un extra a la hora de comprar el pasaje. Idem con la adquisición de otros servicios que generen los valiosos ingresos adicionales como hoteles o alquiler de autos. Recordemos que en las low cost hasta alrededor del 40% de los ingresos puede provenir de la venta de los adicionales (equipaje despachado, embarque prioritario, elección de asientos, catering, hoteles, autos, seguro, y un largo etcétera).

En fin, Flybondi llegó a los cielos argentinos, y considerando el entusiasmo que se percibe entre quienes que componen la empresa, tienen toda la intención de quedarse y crecer por un largo tiempo, contribuyendo a este momento histórico que vive la industria aerocomercial de nuestro país.

Como ya lo escribí en otra nota hace unos días, no tengo predilección por ninguna compañía. Estuve al pie del avión cubriendo las buenas nuevas de las que ya están, y estaré al pie del avión de las que vendrán. Querer que volar sea accesible para mucha más gente es algo a lo que nadie que ame la aviación más que a sus intereses personales puede oponerse; querer que haya más trabajo aeronáutico en todo el país tampoco. Y esto es algo que está sucediendo, sin dejar de ser consciente de que es un largo proceso cuyo origen también pueden encontrarse en la política aerocomercial del gobierno anterior que ayudó a crear una Aerolíneas Argentinas mucho más fuerte, pero que ahora avanza hacia una fase superadora en la cual el sol puede y debe salir para todos.

Videoreporte

 

8 Comentarios

  1. Gracias Edgardo, era uno de los que estaba en el techo de la estacion de servicio.
    De Aerolineas en Argentina – Aviacion comercial blog.
    Saludos

  2. Estaba esperando este reporte ansiosamente! Muy bueno y felicitaciones.

    Hago una pregunta, leí en el hilo de flybondi de skyscrapercity, que estos dos vuelos regulares los hicieron a una altitud extrañamente baja, o más baja de lo usual y hablan de unas habilitaciones para pasar x pies. Sabes algo de eso? Pregunto a gente que sepa.

    Abrazo!

    • Hay que ver si la aeronave esta certificada para volar en espacio aéreo RVSM, que empieza en FL290 hasta FL410… O capaz fue por una cuestión de despacho operativo (vientos, pesos, MET, etc)

  3. Esperemos que le vaya bien y se expanda , hacen falta servicios asi a lugares donde el transporte de micros es muy fuerte como la costa atlantica ( por que no lanzar vuelos a villa gessel que no hay ninguna opcion salvo auto o micro)

  4. Primera vez que entro a esta página y hasta me hizo llorar de la emoción el post. Que lindo, que linda imagen la de una nueva empresa, ojala se llene el aeropuerto y necesitemos otro mas grande y mas counters y haya miles y miles pasajeros volando.

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