El alza del precio del petróleo y la devaluación atentaron contra la recuperación financiera de Aerolíneas Argentinas en 2018

Luego de la primera corrida cambiaria que tuvo lugar en mayo del año pasado todos sabíamos que el objetivo del «déficit cero» para Aerolíneas Argentinas se iba a volver inalcanzable en 2018, dado que se combinaba además con un petróleo en alza a nivel mundial. Ya en las entrevistas que el entonces presidente del grupo, Mario Dell’Acqua nos concedía lo empezaba a admitir, luego de un primer trimestre que todavía seguía la tendencia bastante positiva de los años anteriores.

Hoy tenemos los números de eso: en 2018 Aerolíneas Argentinas registró pérdidas por ARS 21.800 millones (USD 487 millones), versus los ARS 6.400 millones del año 2017.

Esos $15.400 millones de diferencia se dieron, principalmente, por esto:

  • Casi la mitad, $7.400 millones, por causa de las variaciones en el precio del petróleo: a nivel internacional el crudo se incrementó un 29%, que junto a la devaluación del peso argentino representó un incremento el 60% en el precio interno del combustible aéreo. Esta impulsó la suba de un 18% en los costos operativos de la empresa.
  • Actualmente la deuda tomada para la compra de aeronaves Embraer, Airbus y Boeing suma USD 499 millones, y como está nominada el dólares, al subir el tipo de cambio representó, en el caso de la deuda con el BNDES brasileño implicó una pérdida adicional de ARS 5.900 millones, y de ARS 4.000 por el resto de la flota.
  • El leasing y mantenimiento de los aviones, también contratados en dólares, implicó un incremento de ARS 2.500 millones por causa de la variación cambiaria.

Aerolíneas Argentinas y Austral tuvieron ingresos corrientes por ARS 64.600 millones, mientras que los costos operativos sumaron ARS 65.900 millones. En 2018 estos últimos se incrementaron solo un 18% en pesos,  en parte gracias a las medidas tomadas para reducirlos, como la renegociación de contratos del sistema de reservas, hoteles de tripulación, catering, entre otras, que sumaron ahorros por USD 111,3 millones. Así también se incrementó la utilización de la flota, superando la barrera de las 10 horas diarias, promedio superior al de años anteriores. Desde 2015 ya se han reducido un 23% los costos operativos, lo que equivale a USD 500 millones anuales.

«El 2017 había sido un año de fuerte crecimiento para la empresa, con un alto poder adquisitivo del peso y precios bajos en los combustibles. Sin embargo, por las ineficiencias propias que aún no se han resuelto, Aerolíneas tuvo en ese período una pérdida de 6.400 millones de pesos, actualizados a precios de diciembre último. Eso implica un desafío para la compañía: seguir trabajando en una agenda productiva y de eficiencia para lograr ser una compañía competitiva», informaron desde Aerolíneas.

También destacaron que, a pesar del incremento en las pérdidas, esto no significó una mayor demanda de fondos al Tesoro Nacional: en 2018 la cifra llegó a USD 198 millones, cuando entre 2009 y 2015 el promedio anual fue de USD 678 millones (y USD 199 millones en 2017).

Todos estos números estarán disponibles por completo el 28 de mayo, día en el que se presentará los balances de la empresa por segundo año consecutivo en tiempo y forma (algo que no ocurría desde hace 21 años).

En lo que respecta a 2019, desde Aerolíneas informaron que los resultados operativos están demostrando una «consistente recuperación». La participación de mercado en cabotaje, que venía cayendo desde 2017, sumó cinco puntos porcentuales, llegando al 67% en abril, mes en el que además se registró un 2% más de pasajeros transportados. El factor de ocupación se ubicó en 80,2%, mientras que la puntualidad llegó al 88,3%. 

Todo eso además comparando contra una primera mitad del 2018 que fue totalmente diferente a la segunda, con el país ya entrando en recesión y el peso devaluado.

El tráfico de pasajeros creció 2% durante 2018.

Un dato interesante sobre esta presentación previa al balance que no figura en el comunicado pero lo menciona La Nación en una nota es que el costo por asiento de Aerolíneas Argentinas cayó un 23% en los últimos cuatro años, ubicándose en 7,44 centavos. «Ese número debería estar más cerca de seis centavos», señalan en la compañía. Del total, 2,04 significa el costo en combustible; 1,50 centavos es el de salarios; 1,05 es el de la flota; 1,36 son otros costos variables, y 0,42 son otros costos fijos.

«Los resultados de la empresa durante 2018 deben ser considerados en el marco de la situación de todas las empresas aéreas de la región. Según IATA, entidad que agrupa a las compañías del sector a nivel mundial, el margen bruto de cada ticket vendido durante 2018 en América Latina fue de US$ 1,41. A principios de año, la misma entidad había estimado que ese margen sería de 2,95. En Norte América ese margen fue de US$ 15,08 y en Europa, US$ 6,65», concluyeron desde Aerolíneas.
 

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