Hace un montón que South African Airways (SAA) venía mal. Desde 2011 que no tiene un año con ganancias, y período tras período fue acumulando niveles insostenibles de deuda.
El año pasado recibió un último rescate que se consumió rápidamente, y si le faltaba algo para sellar el destino de la aerolínea era una pandemia que destruyó la aviación comercial en pedacitos.
En este contexto, era cuestión de días para que el gobierno Sudafricano se negara a seguir proveyendo fondos bajo la estructura actual de SAA. Por lo que la tan anunciada (y varias veces anticipada) quiebra se terminará de concretar muy pronto, cuando los administradores del proceso especial liquiden la compañía.
En este punto, la única solución de continuidad para South African Airways sería una nueva empresa, compuesta por capitales públicos y privados y con un fuerte énfasis en las rutas más rentables por sobre la conectividad. Al menos, ese es el deseo del Ministerio de Empresas Públicas, según indicó en un comunicado.
El plan cuenta con el respaldo de cerca de 5.000 personas de SAA, además del equipo de administración especial que viene operando la aerolínea desde diciembre.
«La vieja SAA está muerta, no hay ninguna duda», dijo el ministro de Empresas Públicas, Pravin Gordhan. «Pero la que ocupará su lugar puede ser una parte o la totalidad de la antigua SAA y quizás algunas otras aerolíneas también».
Los administradores de SAA, liderados por Les Matuson y Siviwe Dongwana, estaban trabajando en un plan de recuperación para la compañía antes de que la pandemia forzara la paralización de todas las operaciones.
Ante esa realidad, no les quedó otra que empezar el proceso de liquidación de la aerolínea el mes pasado, ya que el último intento de obtener fondos públicos fue rechazado. Fue entonces cuando sugirieron a los empleados que aceptaran los paquetes de indemnización. Según los administradores, esa oferta sigue sobre la mesa, pero los gremios de empleados de SAA eligieron no suscribir ningún acuerdo.
Toda la industria de la aviación de Sudáfrica está en una crisis profunda por la pandemia de coronavirus. SA Express, proveedor de transporte doméstico/regional de SAA, también tiene por delante un proceso de liquidación, mientras que Comair dijo el jueves que está vendiendo activos y en conversaciones con sus acreedores para apuntalar una posición financiera extremadamente precaria.
El ministro Gordhan no dio detalles de cuál sería la estructura de una nueva SAA, aunque se limitó a reconocer que es «un tema complejo». Lo que sí, elogió los esfuerzos de SAA para completar los vuelos especiales para transportar suministros médicos y repatriar a los ciudadanos varados, y dijo que Sudáfrica necesita «una aerolínea de bandera nacional que sea un orgullo».
Comentarios
Para comentar, debés estar registrado
Por favor, iniciá sesión